Una de las mejores opciones para cuidar el medioambiente es el uso de contenedores de reciclaje. Es por eso que, en Tegui Contenedores, hemos dispuesto un punto limpio móvil que facilita el proceso.

Cuidar el medioambiente y la estética en un solo artículo


Sería contradictorio preparar el sitio para el punto limpio móvil y luego plantar allí un adefesio. Lo normal es disponer de un artículo que transmita la imagen de limpieza y respeto por la naturaleza. La estética sirve al mensaje de calidad e higiene.

El contenedor de reciclaje en que consiste el punto limpio móvil es un cajón metálico con diferentes habitáculos. De este modo, en un solo contenedor caben todos los productos que van a reciclarse. Este contenedor puede recogerse con un camión con gancho o colocarlo en un transporte adaptado. En todos los casos, toda la basura recogida queda escondida y a la vista se manifiesta el cajón, debidamente pintado.

Es uno de los puntos interesantes de nuestra propuesta: la posibilidad de personalizarlo y darle un aire atractivo, con colores que reflejen la idea de natural y las debidas indicaciones que ayuden al usuario a usarlo debidamente. Los laterales son lisos y pueden aprovecharse para una atrayente campaña de concienciación y buen uso de los diferentes habitáculos de desechos.

La unión hace la fuerza


Transportar todos los restos que van a reciclarse en un solo viaje ayuda a ahorrar y respetar el medio. En un solo viaje pueden llevarse más piezas. De otro modo, habría que realizar diferentes pasadas, cada una con contenedores diferentes para distintas clases de restos, con la contaminación atmosférica que ello supone.

Con el punto limpio móvil de Tegui tienes todo incluido en un solo cajón. Con su capacidad de 23 m cúbicos, admite multitud de separaciones y contenedores para diferentes materiales. ¡Y todo en un solo viaje!

Un uso fácil y adaptable


Finalmente, gracias a sus partes abatibles, el contenedor único de reciclaje se convierte en un aliado del ciudadano. Bien señalizado cada depósito, es fácil depositar allí el papel, metal o vidrio. Puede ampliarse a otros materiales, como pequeños electrodomésticos, pilas o leds.

Si se deja fijo, se recoge cotidianamente y, si va montado en un transporte que recorre la ciudad, se configura un calendario para que la gente se acerque a tirar sus restos reciclables.

Es sencillo, es limpio, es Tegui.